Indicaciones frecuentes
Hemorroides internas sintomáticas grado I–II y algunos casos grado III.
La ligadura es una opción ambulatoria para hemorroides internas sintomáticas seleccionadas y puede evitar cirugía en determinados pacientes.

La ligadura consiste en colocar una pequeña banda en la base de tejido hemorroidal interno. La banda interrumpe su irrigación y el tejido se desprende posteriormente, dejando una pequeña cicatriz que ayuda a fijar la mucosa.
Es un procedimiento para hemorroides internas; no es un tratamiento para hemorroides externas.
Hemorroides internas sintomáticas grado I–II y algunos casos grado III.
Se identifica el tejido mediante anoscopia y la banda se coloca en una zona interna con menor sensibilidad al dolor.
Puede haber presión, sensación de evacuación o sangrado leve. Se mantienen hábitos para evitar heces duras y esfuerzo.
Primero hay que confirmar que los síntomas provienen de hemorroides internas y valorar el grado de prolapso.
La banda se coloca sobre tejido hemorroidal interno por encima de la zona más sensible. Puede existir sensación de presión o molestia; dolor intenso requiere revisión.
Depende del número y tamaño de los paquetes hemorroidales y de la respuesta. Algunas personas requieren más de una sesión.
Puede aparecer un sangrado leve. Sangrado abundante, fiebre, dolor intenso o dificultad para orinar requieren contacto médico urgente.
La ligadura se usa principalmente en grados I–II y algunos III. El grado IV o enfermedad combinada importante suele requerir valorar otras opciones.

Cirujano General y Digestivo, con enfoque en coloproctología y cirugía mínimamente invasiva.
La consulta busca identificar la causa del síntoma antes de indicar un procedimiento. El tratamiento se adapta al diagnóstico, la intensidad de los síntomas, el grado de enfermedad y las preferencias del paciente.
La información de esta página es educativa y no sustituye una valoración médica.